Ejercicios de yoga para escritores: muñecas
Cierto es que la escritura desarrolla más la parte intelectual que la física. De hecho, si te dejara los bíceps parecidos a los de Chris Hemsworth o los de Elsa Pataky, no existirían los gimnasios.
Cierto es que la escritura desarrolla más la parte intelectual que la física. De hecho, si te dejara los bíceps parecidos a los de Chris Hemsworth o los de Elsa Pataky, no existirían los gimnasios.
Durante casi tres años, el descomunal talento creativo de esta prodigiosa mujer mantuvo en vilo al sultán Shahriar y con vida a su hermana Dunyazad hasta que el primero cayó postrado ante sus pies y la convirtió en su esposa.
En el último «consejos para escribir», hablé de las partes que componen la estructura argumental: inicio, nudo, desarrollo, nudo, desenlace. Pues, bien, en estos «consejos para escribir: formas de emplear la estructura argumental» te enseñaré cómo aplicarlas en un libro.
Antes que nada, el yoga es mucho más que ponerse las piernas detrás del cuello mientras haces el pino sosteniéndote sobre la yema del meñique. Sin entrar en detalles, la parte física es una de las muchas que conforman el árbol filosófico-espiritual de esta disciplina.
A diferencia del patrón existencial, determinista e ineludible que te he mostrado al principio de este apartado, la estructura argumental practica yoga. Es decir, es más flexible. No obstante, antes de que te dé el chispazo innovador, conozcamos cada una de sus partes mejor.
Antes que nada, el yoga es mucho más que ponerse las piernas detrás del cuello mientras haces el pino sosteniéndote sobre la yema del meñique. Sin entrar en detalles, la parte física es una de las muchas que conforman el árbol filosófico-espiritual de esta disciplina.
Aparte de para ganarte el odio de tus amistades, y de erigirte en el azote de la sección de comentarios en Internet, la ortografía, gramática y ortotipografía constituyen la Biblia (o el Corán, el Avesta, los Vedas, etc.) de los escritores.
Por lo tanto, antes de sacar a bailar a la pluma, te recomiendo que dediques una buena cantidad de tiempo a cartografiar tu libro. En caso contrario, escribirás en círculos o te perderás en una jungla pantanosa de la que nunca saldrás.